Una vez conseguido el tono dorado tan ansiado, no se lo quiere perder por nada del mundo. Afortunadamente, existen algunos truquitos para ayudar a mantenerlo por más tiempo. La fórmula más simple indica hidratar y nutrir la piel, reponer la falta de sol con autobronceantes y usar productos adecuados para el maquillaje. Deje la limpieza profunda de la cara para más adelante. Tenga en cuenta que los pulidos fuertes favorecen la descamación. De manera que tendrá que usar sólo demaquillantes suaves o productos exfoliantes en gel. La hidratación es un paso importantísimo para devolverle brillo a la piel y evitar que se descame. Si puede seguir tomando sol, mucho mejor, aunque sea una vez por semana, como para que el bronceado perdure un poco más. Si no es así, le conviene usar autobronceantes, pero recuerde que si los aplica en todo el cuerpo deberá esperar media hora antes de vestirse para no mancharse.
Aproveche a usar las cremas con color que no sequen la piel y complete con un toque de polvo facial. Para evitar las antiestéticas "peladas", elimine las escamas con un masaje con esponja vegetal durante la ducha. Después, aplique un concentrado humectante repitiendo el masaje, o cualquier aceite natural que contenga almendras, germen de trigo, avellanas o coco.
|